Hallowen, o como se escriba, a llegado a mi puerta.
Estaba yo tan tranquilo co la música a todo volumen casi quedandome dormido cuando de repente y sin previo aviso, sono el timbre. En ese momento, los nervios (en “Erase una vez el cuerpo humano” salen en forma de hombrecitos azules) corrieron desde mi oido hasta el cerebro, donde el viejo de la barba ordenó a mis piernas que se movieran para desplazarme hasta la puerta. A pesar de la rapidez de todo, mi madre llegó antes (sus hombrecitos azules debian de correr más). Iba yo bajando la escalera cuando el viejo de la barba de mi cerebro recibió el mensaje de que mi oido habia oido “Susto o caramelo” (parece ser la versión Guadalqueña de “Truco o trato”). En ese momento, el viejo barbudo llamado cerebro ordenó al hombrecito azul que le dijera al corazón que se detuviera, que explotase o lo que sea, pero que eso no lo soportaba. Al oir eso, el hombrecito azul dijo que no, y se puso en huelga. Por tales motivos quedé yo suspendido en la escalera, sin ver, ni oir, ni sentir.
El título viene a que, no recuerdo donde (creo que en otro blog :?), leí que esta tradición americanizada de Hallowen, o como se escriba, viene que ,en la religión o costumbres celtas antiguas, los espiritus de los muertos podian poseer durante una noche los cuerpos de los vivos y que por ello, los vivos adornaban sus casa con huesos y calaveras para que se asustaran (ironía)y se fueran.
Todo ello ha sacado a la FIESTA de Halloween.


